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Proveedor o responsable del despliegue: cómo saber cuál eres

De esta distinción cuelgan todas tus demás obligaciones, y es la que más empresas responden mal. Cuatro situaciones concretas y el caso que casi nadie ve venir: ser las dos cosas a la vez.

8 min de lectura

Antes de preguntarte qué tienes que cumplir, tienes que saber qué eres. El Reglamento Europeo de IA reparte obligaciones muy distintas según el papel que ocupas, y casi todo el mundo asume el que le parece más cómodo sin comprobarlo. Es el error que más caro sale, porque una clasificación equivocada arrastra a todas las demás decisiones.

Las dos figuras que te interesan

El artículo 3 define varios papeles. En la práctica, a una empresa que no fabrica tecnología le afectan dos:

  • Proveedor: desarrolla un sistema de IA, o lo manda desarrollar, y lo introduce en el mercado o lo pone en servicio con su propio nombre o marca. Da igual si es a cambio de dinero o gratis.
  • Responsable del despliegue: utiliza un sistema de IA bajo su propia autoridad en el marco de una actividad profesional. Es la figura que ocupa la inmensa mayoría de las empresas.

El Artículo 4, el de la alfabetización, obliga a los dos por igual. Las demás obligaciones —evaluación de conformidad, documentación técnica, marcado CE, registro— recaen sobre todo en el proveedor.

Cuatro situaciones reales

1. Usas ChatGPT, Copilot o Gemini en tu trabajo diario

Eres responsable del despliegue. No has desarrollado nada ni lo distribuyes con tu marca: usas una herramienta de un tercero. Te aplica el Artículo 4 y, si el uso encaja en alguna función del Anexo III, también las obligaciones de responsable del despliegue para sistemas de alto riesgo.

2. Has integrado la API de un modelo en tu propio producto y lo vendes

Aquí eres proveedor, aunque no hayas entrenado el modelo. Lo determinante no es quién construyó la tecnología, sino bajo qué nombre llega al mercado. Si tu cliente contrata tu producto, tú respondes como proveedor de ese sistema.

3. Has adaptado una herramienta de terceros y la ofreces internamente a otras filiales

Depende del alcance del cambio. El artículo 25 establece que quien introduce una modificación sustancial en un sistema de alto riesgo, o cambia su finalidad prevista, pasa a considerarse proveedor de ese sistema. Ajustar un mensaje de sistema no es lo mismo que reorientar la herramienta a un uso para el que no fue concebida.

4. Usas una herramienta de terceros para cribar currículos

Sigues siendo responsable del despliegue, pero de un sistema de alto riesgo: la selección de personal está expresamente en el Anexo III. Eso añade obligaciones concretas del artículo 26, entre ellas la supervisión humana por personas con la competencia y la autoridad necesarias, y la información a los trabajadores afectados antes de poner el sistema en servicio.

El caso que casi nadie ve venir

Ser las dos cosas a la vez. Una consultora que usa IA internamente —responsable del despliegue— y además vende a sus clientes un asistente construido sobre un modelo de terceros —proveedor— acumula ambos conjuntos de obligaciones. No se eligen: se suman. Es la situación más habitual entre empresas de servicios profesionales que han empezado a productizar su conocimiento, y también la que menos se detecta a tiempo.

Preguntas frecuentes

Si el modelo lo entrenó OpenAI, ¿no es OpenAI el proveedor?

Lo es del modelo de propósito general. Pero si tú construyes un sistema sobre él y lo pones en el mercado con tu nombre, eres proveedor de ese sistema. Las dos figuras coexisten en la misma cadena, con obligaciones distintas para cada una.

¿Cambia algo si la herramienta es gratuita?

No. La definición de proveedor incluye expresamente la puesta a disposición a título gratuito. El precio no determina el papel.

Somos responsables del despliegue. ¿Nos basta con formar a la plantilla?

Depende del uso. Si ninguno de tus usos entra en el Anexo III ni en el artículo 5, el Artículo 4 es tu obligación central. Si alguno sí entra, se suman las del artículo 26: supervisión humana cualificada, conservación de registros e información a las personas afectadas.

Cómo salir de dudas

La forma rápida es responder por escrito a tres preguntas: ¿pongo algún sistema de IA en el mercado con mi nombre?, ¿he modificado sustancialmente alguno de los que uso?, ¿alguno de mis usos aparece en el Anexo III? Si respondes que no a las tres, eres responsable del despliegue y el Artículo 4 es tu prioridad. Nuestra evaluación gratuita hace ese recorrido en seis preguntas y te devuelve el rol atribuido con los artículos que te aplican.

Este artículo es divulgación basada en el texto del Reglamento (UE) 2024/1689. No constituye asesoramiento jurídico ni sustituye la consulta con un profesional: la calificación de un caso concreto depende de circunstancias que un artículo no puede recoger.

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